Álbum Familia Hueche Nahuel

Testimonio I Norma Nahuel Chureo

MIGRAR Y TRABAJAR

“Yo estuve trabajando como asesora del hogar como diez años. Al principio yo no me acostumbraba acá. Me fui, después volví. Trabajaba quince días en una parte, después me volvía, no me podía acostumbrar, yo dejaba tirado el trabajo no más. Después trabajé 8 meses en Los Dominicos. Ahí me fui, porque mi abuelito falleció también en esos tiempos, entonces me quedé como 4 meses allá, y después me dije que tenía que trabajar no más. Me vine ya en el 83′, hasta que me acostumbré. Después iba en las vacaciones solamente. Ya ahí trabajé por harto tiempo, hasta que me casé”.

CONOCER AL MARIDO DOS VECES

“Nosotros con mi marido nos conocimos en el año 73′. Él es de Santiago pero estuvo un tiempo allá en el sur. Entonces él estudio en el mismo colegio donde yo iba. Ahí nos conocimos cuando chicos, cuando teníamos como 12 años, pero después nunca más nos vimos. Después yo me vine a Santiago a trabajar. Yo me vine de 18 años a trabajar como asesora de hogar. Entonces en una fiesta de despedida de soltera que andábamos, que una amiga se iba a casar al sur y nosotras no íbamos a poder estar en el casamiento, entonces buscamos un lugar acá para hacerle una despedida a ella. Juntamos monedas, todo, pero no hallábamos donde celebrar, porque trabajamos puertas adentro, no teníamos casa. Entonces la que se iba a casar tenía una hermana en Macul, y ahí lo fuimos a celebrar. Hicimos una comida, de todo, y ahí llegó mi marido invitado por otra chiquilla, ahí nos volvimos a encontrar. Yo cuando lo vi no lo reconocí, después conversando y conversando, ahí sí. Así fue”.

MAFÜN

“Nos casamos en el Registro Civil de Lautaro, pero lo celebramos en mapuche, mi mamá lo quiso así. Se pusieron de acuerdo los viejitos. Mi familia se preparó. Estaban mis tíos, mis primos, mi abuelita, entre todos se prepararon. Ellos recibieron a la familia del novio (…). Las abuelitas hablaban en puro mapuche, hablaban de uno, mi abuelita habló de mí, cómo me criaron, cómo me aconsejaron, cómo tengo que ser, ojalá sea así, yo la críe así, hablar de uno. Así es el casamiento mapuche: hablar la historia de cada uno. Se conocen las familias, a pesar que mi mamá se conocía con mi suegro, pero ellos se cuentan. Un tío habló por mí, porque mi papá ya se había ido, ya había fallecido, y una abuelita también. Por parte del Domingo, mi marido, también habló una abuelita”.

CASAMIENTO CATÓLICO

“Nosotros nos casamos el mismo año también por la Iglesia Católica, nos casamos por todas las leyes. Es que mi papá estudió en un colegio de monjas antes. Mi papá nos inculcó la iglesia, hacer la oración, porque él a pesar de ser muy ngillatufe, entraba en ngillatun, todo, pero igual tenía esa creencia de wingka. Entonces cuando éramos chicos venía un cura una vez al mes y nos preparaba para que estuviéramos bañaditos, cambiaditos de ropa, para ir a misa. Entonces él nos bautizó a todos nosotros, y yo crié a mis hijos igual. Están todos bautizados, igual todos hicieron la primera comunión, pero yo siempre les dije que yo llego hasta aquí no más: el bautizo y la primera comunión, pero en el casamiento ahí yo no me voy a meter”.

*El uso de las fotografías de este sitio web, solo puede realizarse con el permiso de las familias correspondientes y dueñas del archivo fotográfico. Queda prohibido el uso del material, más allá de la investigación relacionada con el libro y el sitio web del proyecto “Santiago waria mew, memoria y fotografía de la migración mapuche”. Cualquier otro fin debe ser consultado.